Navegador GPS integrado

Cada vez más vehículos ofrecen, entre sus extras, un navegador GPS integrado.  Esto se debe a la gran demanda que este tipo de aparatos electrónicos tienen hoy en día, y a la exigencia de los clientes que reclaman que el navegador GPS venga integrado en su coche.

Un navegador GPS integrado en el vehículo facilita la utilización posterior del mismo y mejora, significativamente, la estética del mismo, ya que deja de ser un añadido, siempre aparatoso y fuera de lugar, pasando a convertirse en una parte más del coche.

Lo más habitual es que el navegador GPS integrado lo esté de la misma forma que pudiera estar la radio del vehículo, de forma que apenas se note su presencia, hasta que se necesita utilizar, en cuyo caso toma protagonismo.  Además, los navegadores GPS integrados son muy estéticos y dotan al vehículo de un aspecto muy atractivo.

Ante la demanda del mercado que reclamaba una mayor capacidad de movilidad y el uso del navegador GPS, han surgido algunas opciones que permiten combinar la integración del navegador GPS en el coche, con la movilidad de un GPS pocket.

¿Y cómo lo han conseguido? Muy sencillo, han utilizado la misma tecnología o el mismo truco que se aplicaba a las radios extraíbles y que tan de moda estuvieron hace unos años. De esta forma, el navegador GPS se encuentra integrado en el cuadro de mandos del coche, pero, a su vez, puede ser extraído y utilizado fuera del vehículo.  De esta forma, el usuario multiplica las ocasiones de uso del navegador GPS ya que consigue todas las ventajas del navegador GPS integrado, a la vez que se beneficia de las posibilidades de movilidad y de las prestaciones que tiene el navegador GPS pocket. En definitiva, lo que tiene son dos aparatos en uno solo.

Por ello, no sería de extrañar que con el paso de los años este tipo de navegadores copen el mercado y se coloquen en los primeros puestos de las preferencias de los usuarios.