Navegador GPS radares
La primera prestación que tiene un navegador GPS para el coche es, sin duda, el cálculo de rutas. Gracias a esto, el navegador gps muestra al usuario la forma más rápida o más económica de llegar desde un punto a otro, con una precisión casi milimétrica y evitando la posibilidad de equivocarse.
Sin embargo, muchos navegadores GPS tienen una segunda prestación, que también es muy bien valorada por parte de muchos de los usuarios que compran este tipo de aparatos electrónicos. Esta prestación no es otra que la capacidad que tienen para informar sobre la situación de los radares fijos que hay en la carretera o en la ciudad.
En realidad no es que el navegador detecte el radar (aunque sí existen algunos aparatos electrónicos que lo hacen), sino que la localización de los radares se basa en una base de datos que ha sido previamente instalada en el navegador (conjuntamente con los mapas) para avisar al usuario de la proximidad de un radar.
Estos radares son siempre fijos, ya que son los únicos que se encuentran previamente señalizados, anunciados y que no se desplazan. Evidentemente, los radares móviles no pueden ser localizados por un navegador GPS.
Es importante señalar que los navegadores GPS que avisan de la situación de los radares fijos (y en los que el origen de la información es una base de datos) están permitidos por la ley. En cambio, los aparatos electrónicos que detectan los radares y que por tanto localizan también los radares móviles o inhiben la frecuencia de los mismos y su capacidad para detectar la velocidad, van contra la ley y están penados con multas de cuantías elevadas.
Por último, hay que recordar sobre la importancia de actualizar el navegador de forma periódica, para que además de tener actualizados los mapas, se tenga actualizada también la situación de los radares fijos. De nada servirá tener un navegador del último modelo o con muchas prestaciones, si los mapas y la situación de los radares no está actualizada.
